jueves, octubre 06, 2011 | By: AxlYinYang

Viaje a la Utopía: Un Día para Recordar toda la Muerte.




The End








- Charles un día como hoy, un ángel partió y la puerta se abrió.

La última frase de Sargas, se compacto con el título de la melodía, las horas pasaron rápido, mientras él sentado en el pórtico de la casa, pensaba, dieron las 6 A.M el sol recién venia de paseo del lado opuesto del planeta, Charles entro a su hogar, lavo su cara que cada vez le parecía más extraña, un semblante de sombría oscuridad apareció mientras pensaba, lo cual le sorprendió, se apuro a vestirse, poniéndose un traje de color noche que encontró aun planchado, lo demás estaba sucio, arañado y destruido, acto siguiente intento arreglar el desorden en su morada, levanto lo caído y voto lo quebrado, pero algo raro paso, cerca de la puerta en la que dormía su piano, apareció otra puerta, lo cual le extraño, el no recuerda haber visto esa nueva entrada, quizá fue la oscuridad de la noche, o la confusión de explorar el hogar que olvido, eso él pensó, un temblor su cuerpo obtuvo y un cambio facial en él nació.

- ¡El cuchillo!

Exclamo Charles, se acerco a la pequeña cocina, donde solo moraba un frigorífico plateado, un horno de cuatro hornillas, un microondas color blanco y otros pequeños utensilios de poca importancia, él se fue directo a un gabinete de los muchos que habían, como si recordara bien los detalles de ese lugar, saco un gran cuchillo del gabinete, con un trapo viejo lo limpio, probo el filo de su amigo en su índice, con eso comprobó que era perfecto, para luego abandonarlo en la mesa vecina a la cocina y prosiguió a examinar la habitación nueva, no tenia seguro, no estaba trabada, mucho menos desordenada, el acceso era totalmente libre, entro con una mirada perdida, el brillo de confusión de sus ojos se había borrado, lo dilatado de ellos resalto, se sentó en una mecedora que traía grabado un nombre “Addeline”, una sonrisa en el rostro de él se rebeló, pero sus ojos, sus ojos ya no pertenecían a esta realidad, el cuarto se expandió en su mente, las personas que aparecían en los cuadros en la pared de la alcoba lo observaban y al mismo tiempo evitaban verlo, él sabía que lo merecía, él mismo se odiaba, la pesadilla empezó, tenía que despertar una vez más, ya no había vuelta de hoja, este cuarto guardo sus recuerdos olvidados, este cuarto le mato, este maldito cuarto le recordó que era un bestia.

Se levanto de la mecedora, se acerco al mueble pequeño que estaba en la habitación decorado en rosa, con motivos florales tallados por un experto, o eso parecía, sin dudarlo abrió el cajón y extrajo dos papeles arrugados, la sonrisa adquirida se torno en tristeza, pues sus lagunas se secaban en esa habitación, se sentó de nuevo, su cuerpo temblaba pues lo shocks lo habían poseído, prosiguió a leer el primer papel encontrado en voz alta, quizás era una ortografía pésima, pero el sentimiento que guardaba su pecho para con esos trazos que fueron hechos a mano, le hacían que fuera lo más legible que había visto en su vida, mientras los ojos de un ángel desde la foto más grande que decoraba la habitación lo bañaban en culpa.

“Te quiero, le doy gracias a dios por tenerte, feliz cumpleaños Papi…”

Su respiración se agito, las venas bombeaban demasiada sangre, su corazón empezó a hacer doble fuerza para resistir, en su cabeza las neuronas morían, en su pecho su alma se quebraba de nuevo, su vista se nublaba, la ira se opaco por el llanto, sus manos dejaron caer la primera hoja que fue impactada por las gotas que descendían de su mirada, la foto del ángel en la pared le sonreía, pero el lloraba, un grito que opaco el llanto salió de su boca.

- ¿Por qué?

Una pregunta lanzada al aire, él limpio las goteras de sus ojos que se volvían represa, para poder matarse de nuevo, creyó que la segunda hoja también seria escrita por Addeline, su hija, la palabra que termino de abrir su realidad, el cuarto en el que vivía un ángel, de cabello castaño, de mirada de sol y de sonrisa de princesa, el destino no le complació, pues la ortografía y el estilo de letra que encontró en la otra carta el la conocía y aun más la leyó recientemente, en su primer pesadilla, era la letra de su esposa, Leonor, las lagrimas también cayeron sobre esa carta, que fue la llave final a su sueño de amnesia y el despertar a su agria realidad.

“No puedo Charles, ya no, no hay sentido, no te culpo, pero soy débil, no te pido que me perdones, pero déjame sola, no me busques, no estoy con mi familia, solamente me voy, quiero vivir sola este dolor, te amo, pero entiende, Dios me robo a mi ángel.

Charles te amo nunca dudes de eso y no fue tu culpa.

Pero no puedo.”

Solamente esas palabras dejo Leonor, fueron demasiadas pues Charles ya no vivía, su existencia volvió y revivió toda esa historia:

- Mira Charles alguien te quiere saludar.

Le dijo con dolor Leonor mientras acostaba sobre una camilla estaba, un ángel vestido de niña salía de entre una sabana a darle un suspiro a su angustiado padre, luego de un parto dificultoso, pero todo salió bien, la niña no tuvo complicaciones futuras, creció como una princesa rodeado por el amor de su padre pianista y su madre pintora.

Los días eran hermosos en esa pequeña casa, Charles amaba con todas sus fuerzas a sus dos niñas, la que conquisto y la que vio nacer. Así pasaron los años y Addeline nombre que le habían puesto en honor a la madre de Leonor, cumplió cinco años.

Charles feliz por la fiesta que le habían organizado, salió bajo un día lluvioso a traer a su ángel al jardín de niños, no dejaría que el tiempo arruinara esa fecha tan especial.
Cogió un paraguas y se aventuro, solamente pudo escuchar “No mojes a la niña” de parte de Leonor, el lugar quedaba a tres cuadras de distancia, al llegar la maestra a cargo llamo a Addeline y ese bello ángel salió del edificio, unas gotitas de agua la sorprendieron, pero encontró cobijo en los brazos de su padre, que de bienvenida raspo su barba contra la piel de la niña, lo cual la hizo fruncir el seño, algo que le encantaba a Charles, se despidieron de la maestra y se aventuraron a su hogar.

- Papi, ¿Qué me compraste de regalo?

- Es una sorpresa hija, no te lo diré.

- Malo, todo el día esperando y aun tengo que esperar más.

- Haha, paciencia hija, ya llegaremos a la casa.

- Jummmm

- Llorona.

El camino a casa aunque fuese corto, de la mano de su niña para Charles era eterno lo cual él amaba, literalmente decía, “Tiempo al carajo contigo cuando estoy con mi niña”.
No sé qué paso, el destino obro mal, o era parte de sus planes, el ambiente cambio de color, o eso yo note, la tristeza próxima a la calamidad arremetió contra el lugar ya que de repente un estrepitoso grito salió de un transeúnte que miraba desde la calle del lado.

- ¡Señor tenga cuidado!

Solamente eso pudo escuchar Charles, mientras una tonelada de hierro se acercaba hacia ellos dos, a causa del suelo mojado, un auto volcó y su camino de impacto hacia ellos trazo, él debía de actuar no importaba si el moría, debía de salvar a su ángel, debía de salvarla.

Pero lo curioso de los planes rápidos es que nunca salen como esperan.

Una mano anónima jalo a Charles quitándolo del camino del auto, tal sacudida recibió que su mano soltó la mano de su ángel, su plan se volcó como el auto que en frenesí avanzaba, las lagrimas salían de sus ojos, su pecho se desgarro, solo pudo observar el momento en que el auto impacto con su niña, con su ángel, la gente se amontono al instante, curiosos que aparecen como cucarachas, el sucumbió por dentro, pero su cuerpo se tiro a buscar a su niña entre los escombros, con ayuda de algunos de los mirones, era tarde, su ángel se había ido, el cayo llorando, su llanto hacia presencia más que la lluvia, su vida acabo.

Los días pasaron y ya no había sentido, Leonor estaba destrozada, él quería fuerza para dársela a ella, pero no existía tal fuerza, un día el despertó solo, Leonor se había ido, le dejo esa carta, como de un momento a otro, toda su felicidad se fue, como el destino le arrebato todo y a cambio le dejo solo tristeza, Charles cayó en el vicio de la vieja bebida, quería olvidar, quería sanar algo que no podía cambiar. En las noches el solo se acurrucaba, no había fuerza ni para buscar a su amada,  el último acto coherente fue escribir una melodía, que por su misma tristeza no logro terminar, la tristeza solo se iba cuando las ráfagas de ira le invadían, destruyendo lo que se le acercara.

Hasta que llego una noche, donde el decidió acabar con todo, no logro la primera parte de su plan pues no tuvo el valor de cortar su garganta, así que en su ebriedad se tomo una gran cantidad de píldoras, quería dormir he ir con su hija, esto que recién paso.

Pero eso no bastaba, sus lagunas temporales solamente curaron el dolor por unas horas, pero de una forma irreal, ahora el dolor volvió, recordó que En ocasiones las barreras se vuelven puertas”, ya nada había que perder.
Salió de la habitación mientras le daba un beso a cada carta que había encontrado, una caricia acompañado de un beso al cuadro de su ángel, entro a la habitación donde dormía su piano, solamente medio lo acaricio, el motivo de la visita era para darle un beso y un te amo al cuadro de Leonor, luego salió de ahí, y se acerco a un escritorio de donde cogió una pluma y un papel y escribió.
Luego lanzo un suspiro y dijo:

- Iré a buscarte mi amor, no te dejare sola.

Se acerco al último lugar donde había estado antes de abordar la habitación de su hija, todo estaba claro, ya nada le confundía, nuestro amigo maduro, y las fuerzas encontró, el sabia que Leonor estaba bien, el sabia que ella era más fuerte, por eso le dejo esa carta, por eso el se iría.

Agarro por el mango el cuchillo que había limpiado, sonrió, esta vez no dudo.

“Despertare de esta pesadilla, iré a buscarte Addeline, mi hija, mi ángel, mi amor, me aventurare a la utopía.”

Fueron las últimas palabras de mi amigo en esta vida, luego el puñal hizo su danza por el cuello de Charles, el dolor se compadeció de esa alma herida, pues no hubo tal expresión en su rostro, el nunca creyó en el infierno, por eso el murió feliz.

Él no fue llamado cobarde, él despertó.

Fin.






Al fin...





2 comentarios:

Suh ♥ dijo...

La lectura es un verdadero viaje de almas la estoy leyendo hace dos dias pues estoy de poco tiempo.. gracias por pasarte Te sigo. (:

AxlYinYang dijo...

Aww ♥ Gracias me encanta tu esquinita n_n

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