martes, septiembre 27, 2011 | By: AxlYinYang

Viaje a la Utopía: El Piano Parlante.




Charles me ha despedido,
quiso protagonismo.










Tu eres tu camino, esta frase saltaba de un lado al otro mientras ese sonido estridente me logro despertar, el reloj decía 11:05 P.M, sorprendentemente recordaba todo tan claro, obvio lo referente a mis sueños, aun tenia turbulentas imágenes sobre mi pasado, pero aunque pareciera loco seguiría el consejo del viejo golem que habita en mi y buscare esa otra palabra que me ayude a recordar, por lo menos esta habitación si es normal, no hay espejos, ni brillos extraños, solamente mi cuerpo tendido y sobre un escritorio un vodka barato que fue el que mi subconsciente logro percibir, a la par una gran cantidad de sobres de analgésicos vacios, pues está claro, intente suicidarme, aun no sé porque pero lo hice pero a menos de que alguien me haya anestesiado a fuerza el acto lo obre yo, carajo, me doy asco, no creo que mi personalidad sea la de un cobarde, ya que no me siento como un cobarde, tengo ganas de saber quién soy, mi nombre solo es un indicativo, nada más, cerca de mi hay un archivero, quizá obtenga respuestas, ¡Genial! una gran cantidad de papeles se acercan a mis ojos, ¡Rayos!, todas son solamente partituras , tienen autor “Charles Shepard” hehe no hay duda, estoy en mi alcoba y por lo menos descubrí mi profesión, admito que me siento confortado de saber que me hice en la música, no hallo ninguna vocación más noble, que excitar oídos, pero nada que me revele algo importante, prosigo a salir del cuarto, ahora veo que tengo puerta y sirve, no tengo que atravesar a golpes de nuevo, me encuentro rodeado de escombros, como si un huracán hubiera sido mi visita antes de mi casi suicidio, ¡Diablos!, mi cabeza empieza a doler, quizás sean replicas de mi estupidez, pero no puedo ceder, tengo que saber, no hay cuadros en las paredes, pero si la sombra que su ausencia han dejado, alguien los sustrajo, más que ese hecho obvio, en el salón solo hay un mueble patas arriba, una televisión rota y otros cachivaches inservibles, ¿Habré sido yo?, eso no lo sé, pero algo me llamo hacia el salón contiguo, una puerta de ébano con motivos cobrizos me llevaba a su interior, al abrirla observe que por una ventana abierta el viento accedía al lugar, las sabanas que asemejaban seda bailaban coquetas al son de la noche, lo primero que divisaron mis ojos fue un gran bulto oculto por una gran lona de acampar, no necesite quitar la lona para saber que se ocultaba bajo ahí, ya que un recuerdo se escabullo entre mi habitación amnésica y un memoria de antaño llego, esta vez sin dolor pero con un mareo punzante, me vi sentado sobre el regazo de alguien, para ser exactos era un viejo señor de cabello polar, sonrisa de búho y expresión de soldado, agarraba mis manos y las dirigía suavemente sobre un viejo piano de más edad que él, salía una melodía melancólica que en su rostro hacia cultivar lagrimas, luego entendí el recuerdo se completo tal rompecabezas fuese, era mi abuelo, el viejo Bastian Shepard un músico talentoso que sucumbió al suicidio a la falta de su amor mi abuela Danielle Biondini una cantante italiana de voz de miel que logro encantarlo solo con decirle un “Hola”, estoy divagando, pero me alegra, recordé un poco de mi pasado y me gusta saber que por ahí anda y no está totalmente perdido, descubrí el viejo piano herencia de mi abuelo no había mucho polvo en el, eso me rebelo que hace poco lo debí de haber cubierto, me senté al frente de él y pude ver que había una partitura puesta, estaba incompleta, pero tenía un titulo, algo que hizo que mi mundo entrare en los viejos shocks de mis fantasías, como un reflejo involuntario mis ojos pasaron sobre las letras del título, conforme leían las lagrimas bajaban y el corazón palpitaba, era algo extraño, ellos lloran sin entender, pero carajo mi cuerpo reaccionaba tan bien, eso era un indicio pero la melancolía se apodero de mis dedos y empezaron a ejecutar la melodía, acorde tras acorde mis dedos caminaban, el viejo piano su trabajo bien aun hacia, pero el sentimiento aun iba en aumento, quizás esa melodía tenia recuerdos ocultos porque divise imágenes borrosas por las mismas lagrimas, pero esas imágenes se detenían si yo paraba de tocar así que empecé a tocarla en cero, limpiando las lagrimas de mis cansados ojos, estaba con una mujer, hablando con ella, tras eso recibí un golpe, la melodía continuaba, luego me mire escalando un balcón para mirarla dormir mientras en una libreta escribía una canción, ella despertó y un zapato me lanzo, continúe ejecutando, también estaba con ella en un gran parque sentados y nos espiaba el crepúsculo, mis manos se encontraron con las de ella, mis labios se perdieron pero los de ella los encontraron, gran torpe pensé, la melodía aun sonaba y el sentimiento en mi corazón cambiaba al surgimiento de los recuerdos, me vi elegante en un día de sol caminando al lado de muchos hombres, ellos me empujaban y bromeaban sobre mí, luego aborde un auto y se detuvo en una catedral, ahí estaba ella, o atrajo mi atención o mi recuerdo es defectuoso porque solo ella era divisible entre la multitud, entendí que era una boda, mi boda, pero demonios la melodía se acaba, tendré que improvisar con lo que mi alma siente, ¡Asombroso! mis recuerdos seguían en play, los logre engañar completando ahora mi trabajo que deje a medias, la boda era bella, ella lo era más, todos aplaudían y la sonrisa no se ocultaba en mi rostro, era feliz, me sentía un dios, salió un anciano padre de cuerpo fornido, con su biblia en la mano, era hora, todos callaron, nosotros hablamos, mi recuerdo reprodujo su voz, la mejor que he oído desde la de mi abuela, no hay comparación era un ángel con piel de mujer; mi melodía improvisada continuo, escuche la voz del padre cuando claramente dijo “Leonor aceptas a Charles como tu legitimo esposo”, un escalofrió con dolor me asalto, la melodía termino, el recuerdo a la mierda se largo, ahora todo es un poco más claro pero a la vez igual de confuso, “Leonor” ese ángel me pertenece, deje caer mi cabeza sobre el piano, el cual me abrazo, agarre la partitura recién completada entre mis manos y me puse a repasarla, si este recuerdo trajo a luz a Leonor, qué sentido tiene el título, ¡Ya no!, me siento cobarde, no quiero saber, porque mi corazón reacciona tan feo, porque intente suicidarme, porque estoy sin Leonor, me logre fijar en algo en mi frenesí interno, frente a mi había algo que mis ojos no habían captado, una gran pintura en oleo colgada en la pared, en ella había una mujer, el titulo decía Leonor, era ella, no hay duda, pero ¿Dónde está ahora?.     

Estoy perdido solamente tengo la melodía, el viejo retrato y la frase de mi golem.

Creo saber que busco, pero tengo miedo de acertar, mis ojos aun pasan tambaleantes sobre el titulo de la melodía “Mi Ángel, en el cielo estas”, leer esto es peor que vivir la pesadilla que me atormento, pero estoy en la realidad, espero por dios que lo que pienso no sea verdad.   







Poder soñar en  las pesadillas...
lunes, septiembre 26, 2011 | By: AxlYinYang

Noveno Acto: El Príncipe de la Dulce Pena




En honor a él,
por las largas noches de imaginación
y creatividad.

¡Carajo!









Hoy cuando siento más arraigadas las emociones a mi pecho,
medito furtivamente sobre los hechos que me llevaron a esto,
ser el centro de un coloso llamado sarcasmo,
por llevar el estandarte de mi pueblo en mi espalda,
he visto como la sangre logro evaporarse en mi
y a mis heridas solo acuden palabras de dolor,
veo constantemente el retrato del viejo mandón,
en las acciones que logro levantar por pura lealtad
y cedo trágicamente ante los sollozos de mi alma,
veo que aun hay humanidad en este hueco cascaron
y la sonrisa se dibuja con timidez en mi rostro,
las carcajadas se suicidaron junto a mi felicidad.

Pero aun así la gente me dice “Príncipe”,
esa venda de seda negra cubre sus ojos
y la absurda falsedad que les promete un mejor mañana,
les empeora el hoy, aceptando que yo los librare;
pobres ilusos, su incompetencia es su fortaleza,
pero aun así los envidio,
es fácil rezar y creer, es difícil aprender e ignorar,
todavía soy imperfecto y la gran pena acude a mi morada,
toma un poco de té y se pone a saltar en mi colchón.

Ese día hoy llego, la muerte está en la entrada,
dándole cuerda a su viejo reloj,
grano tras grano caen, él saborea la sequedad en su lengua,
la herejía que siempre de la mano le llevo,
hoy hizo maletas y huyo,
con su Cadillac, la Gioconda y parte de su riqueza,
es un poco cómico ver como acepta lo que creyó falso,
segundos antes de alejarse del lugar donde los actos valían,
ya nada importa la última visita empezó,
el sol se escondió entre las nubes,
el pobre cobarde solo cuela un ojo entre una nube anoréxica,
se empezaron a oír los pasos de mi amiga,
uno a uno, mientras empezaba a planear como
convertir cuarenta años de odio y tristeza,
en un porvenir adecuado para los que me llaman “Príncipe”,
que tediosa tarea cargar con penas ajenas.

¡Un momento algo anda mal!,
los pasos que tuvieron que terminar al
aproximarse a su morada continúan sonando,
cada vez más fuertes, golpean mi cabeza, de poco a fuerte,
de lento a rápido, de penetrante a absurdo,
la visita de ella no era para mi padre, viene por mí,
irónicamente todo tiene sentido ahora,
el rey mantenía un ritmo unisonó y práctico,
nadie se quejaba con él, las penas ajenas no le herían
y si le rozaban los impuestos cobrados servían de
alcohol y gaza, mientras que a mí me agrietaban,
como madera carcomida,
no tengo la talla de Rey, la capa y corona del viejo
nunca las pude llenar y mi vieja amiga me quiere
ahorrar un sufrimiento que tendré que aprender
a causar en esa escuela clandestina llamada herencia,
se abrió la puerta con tal brutalidad que creí que la muerte
se presentaría en forma de huracán,
es curioso, la forma en que se presento me hizo sonreír,
claro por fuera mi cara seguía templada,
frente a mi tenia al viejo Rey,
mi padre en su mano sostenía una reliquia familiar,
una vieja espada tallada en acero ancestral,
atestada de diamantes de todo color,
me hablo tan claro que creí que no era él.

“Mi carga no será la tuya, conmigo se irá mi reino,
contigo se irá tu gente, es curioso ver como quería
doblar la rama y la rama termino doblándome,
reparar una herida que trascendió el mismo tiempo
no será tarea de niños, pero le prometí a mi Dios que
no era el tuyo que me remediría antes de aceptar mi castigo,
pero tu camino es diferente al mío, después de meditar
largas horas en silencio y luego de derramar lagrimas
por montón, te veía salir del castillo con tu cara templada
y regresar a él con una mala sonrisa ocultada,
decidí no hacer tuya mi herencia, mi maldición,
un mundo de mierda que cree a la sombre de tu abuelo,
hijo mío aquí empieza tu aventura,
pues los justos que son muertos lo mejor les
espera al otro lado.

No será un adiós, será un Hasta Siempre…”

El viejo Rey con una sonrisa en su boca cayo,
las lagrimas no se ocultaron, salieron a abrazarme
y con un beso de amor mi frente sello.

Luego de eso me encuentro aquí, en esta sala de espera,
que brilla tal día de verano fuera, no me arrepiento de nada,
pues morí como viví, sin sentir, más que el amor de mi padre
que quemaba mi existencia,
solo me pregunto qué fue de esa dulce pena que sentía
y que será del Príncipe que nunca fue Rey.

“Príncipe de la Dulce Pena”








A la mierda contigo...











sábado, septiembre 24, 2011 | By: AxlYinYang

Viaje a la Utopía: Fabrica de Producción de Recuerdos




La segunda pagina,
me alegro del hecho de que pase al dos,
usualmente me quedo en el 
uno.










Él se levanto sintiendo en su cabeza un desfile carnaval, reviso sus manos y vio sangre correr por ellas, recordó los salvajes rasguños que se auto provoco y busco en su cabeza los mechones de cabello faltantes como el pedazo de lengua que no debía de estar, pero curiosamente solo sus brazos pagaron la deuda de su furia, distrayéndose de su momento de lamentación por el dolor, entro en sí y él se dio cuenta de que no conocía el lugar en donde despertó, de nuevo, era una gran edificación con un olor a vodka barato, grandes columnas de hierro decoraban el lugar y una comunidad de arañas vivían en paz en el techo, el silencio era el rey del lugar y la oscuridad cubría cada sección del cuadrado, o eso él creyó, en una esquina alejada un botón brillaba en rojo muerto, se levanto y su paso cansado empezó, al acercarse al botón una palabra ilegible se volvió entendible, decía “Presióname”, una clara invitación a la locura, pero él no lo sabía, sabiendo que no tenía nada que perder, estiro su dedo índice y el rojo botón presiono, en un segundo toda la construcción empezó a moverse, el ruido derroco al silencio y la verdadera demencia comenzó, un brillante letrero a años luz de mejor resplandor que el del botón, se encendió, tenía todos los colores del mundo menos el rojo, extendía su saludo con el eslogan “BIENVENIDOS A LA FABRICA DE LOS RECUERDOS, donde la amnesia no tiene lugar.” Esto de extraño modo le alegro, pero se pregunto ¿En qué lado del planeta existe un fabrica de recuerdos? Es obvio que aun no estaba en la realidad, aun era preso en una fantasía, pero como al momento de presionar el botón él no tenía nada que perder y decidió explorar la fabrica, noto que las baldosas en el suelo cada vez que las pisaba su color cambiaban, también noto el hecho de que conforme el pensaba algo, una música de fondo cambiaba, ahora que estaba extrañado una melodía que asemejaba confusión en la fabrica llenaba el ambiente, ¡Increíble! Pensó, este lugar te lee los pensamientos, _Claro que leo pensamientos es mi trabajo_, una voz de extraña procedencia mascullo y ahora el narrador súper galante se va para que una primera charla entre personajes pueda empezar. 

- ¿Quién demonios eres? 

- Cuida tu lenguaje chaval, respeta o expulsado de mí estarás. 

- ¿De mi? 

- Si soy Sargas, el golem. 

- ¡Golem! Si claro, solamente eres alguien a través del sistema de seguridad en algún lugar y tienes contigo un transmisor de video con audio y estás tratando de volverme más loco y confundido de lo que estoy. 

- Por eso los humanos están como están, no creen en creer, veras que no miento. 

¡Volví!, en ese momento la fábrica empezó a moverse y en una de las paredes los ladrillos empezaron a moverse a voluntad dejando tres huecos que asemejaron dos ojos y una boca gruñona y la boca formada exclamo. 

- ¡Ahora me crees! 

Balbuceando de lo que observaba él sabía que ahora ya nada más le iba a sorprender después de esta experiencia, además afirmo su postura de que se encontraba aun dormido y formulo la teoría de que despertó de un sueño en otro, así que solamente tenía que esperar despertar otra vez y además de recordar todo sobre él, no tendría esas cicatrices feas en sus brazos. 

- ¡Piensa mucho chaval! 

Exclamo Sargas. 

- Oye me quieres decir ¿Que eres una construcción de piedra con vida, que puedes leer los pensamientos y que tiene magia con los ladrillos? 

- Bueno algo por el estilo, me alegro que no seas tan despistado. 

- ¿Me puedes hacer un favor, Sarcas? 

- Sargas se dice y dime en que te puedo ayudar. 

- Donde está la puerta para ir a terminar mi sueño en un lugar donde las piedras no hablen. 
Sargas con una recién sonrisa dibujada en su boca de piedra, le fabrico una puerta hacia la salida de su interior y las baldosas se prendieron en forma de flecha indicándole por donde tenía que salir. 

- Gracias, ahora mejor me voy. 
Anidió él, a lo que el gran golem contesto algo que haría recobrar y tener la atención de él de nuevo. 

- Que te vaya bien Charles. 

- … 

- : ) 

- Espera un segundo me llamaste ¿Charles? 

- Es tu nombre, ¡Que! ¿Me prohíbes llamarte por tu nombre? 

- Me conoces. 

- Si pero es primera vez en la vida que nos encontramos. 

- No te entiendo. 

- Que poco observador eres mi amigo, el gran cartel que dice “Fabrica de Recuerdos” no te dice nada, es mi trabajo revivir recuerdos extraviados de quienes me visitan, pero con el tiempo la gente se olvido de cómo venir hasta mi, todos ignoran este lado de su mente y me dejan en el olvido, con las psicotécnicas actuales todos optan por psicólogos o filósofos cuando no saben de la existencia de su propia fábrica, en otras palabras soy empleado tuyo y me encargo de recrear los recuerdos que has perdido. 

- Un momento, me dices que esto no es un sueño, sino que estoy en mi mente. 

- Es correcto. 

- ¿Que más puedes decir sobre mi Sargas? 

- Lamento informarte que aparte del recuerdo que se te rebeló en tu sueño solo tengo disponible tu nombre, en estos momentos estas pasando algo crucial, ignoraste tu esencia por un acto en tu vida y bloqueaste todo bajo una contraseña de la cual solo tenemos la primera parte de dos. 

- ¿Cuál es? 

- “Leonor” 

En ese momento Charles cayó al suelo víctima de un dolor de cabeza horripilante, la impotencia de los fuertes shocks no las cesaba nada, la sangre de sus heridas empezó a fluir como el cauce de un rio, las palabras del golem dejaron de llegar a sus oídos y una secuencia de imágenes empezó a rodar, el estaba en el paseo de los recuerdos: Se vio caminando por la calle sosteniendo un ramo de rosas increíbles, luego estaba en una habitación componiendo en un piano del cual una hermosa pero melancólica y sombría melodía salía y al final estaba sosteniendo una navaja al filo de lo cuello mientras los ojos nadaban en un sinfín de lagrimas, el volvió pero ahora más confundido que nunca, Sargas le contesto al primer pensamiento. 

- No estás muerto por que estas aquí conmigo, así que no te confundas. 

- Pero que lógica le hayas a este recuerdo. 

- Nada que nos revele algo, pero reaccionaste a esa palabra, necesitamos la faltante. 

- Si. 

Un silencio empezó y el golem un suspiro lanzo, luego de escribir en el suelo brillante una frase que a él impacto, de su boca las últimas palabras le obsequio. 

- Lamento decirte Charles mí tiempo contigo acabo, tu cuerpo está saliendo del coma inducido así que ya no podremos hablar. 

- A qué carajo te refieres. 

- Ya lo sabrás. 

Esa fue la última frase que él escucho de Sargas, luego todo el lugar se torno borroso, pero él sabía que tenía que hacer, no sabía cómo, ni por dónde empezar, pero tenía que actuar, una alarma estrepitosa comenzó a sonar, eran las 11:00 P.M.








El puede creer que puede soñar...




viernes, septiembre 23, 2011 | By: AxlYinYang

Octavo Acto: Un Ántrax Mental




Maldita joya que no
me ha tocado la dicha de tenerla entre 
mis dedos.








Hoy me vi orillado a dejar de devorar lo incorrecto,
sabiendo que la verdad vocifera en el anonimato,
caí sutilmente en la delicadeza de probar lo correcto,
la razón me acerco y me pidió que abusara de ella,
como alguien con miedo a lo nuevo,
balbucee e intente huir,
pero he ahí lo atractivo de lo oscuro,
te llama y te encanta a tal modo que te contamina,
de un Ántrax Mental te has contagiado,
y quema lo injurioso con llamas oscuras,
te ayuda a desaprender la basura que la
raza dominante te ha venido enseñado,
luego de que la razón se volvió mi biblia y mi
ramera, la realidad se vuelve transparente y al
mismo tiempo te refleja, las mascaras del bufón caen
y él se confunde en sus malabares, a la vez dejan al
pobre desnudo y mugriento tal como lo es,
tu enemigo danza al filo de la navaja feliz,
celebrando tu estado de disque locura
y tu madre llora sangre con sal al verte caer en lo
que te enseño que creía que era malo.

Nada importa has aprendido a volar con tus propias alas
y a rascarte con tus propias manos, tu lápiz se volvió tu espada
y tu goma tu escudo, la verdad te trae con correa al cuello,
no trabaja para ti, sino que tu para ella,
el Ántrax Mental se ha expandido,
puedes ver la belleza que nace de la putridez
y las espinas camuflajeadas entre los pétalos de las rosas,
la amistad solo es un papel colgado sobre un encendedor
prendido y la solidaridad solo te presta su sombra
cuando hay seguridad de terceros,
luego se marchita.

Caminaras el sendero transitado en soledad,
podrás ver el futuro ajeno sin conocer el propio,
pues la vanidad su guion nunca cambio,
tus decisiones solamente serán puñaladas
que atraviesan las paredes carcomidas
de los corazones perdidos,
 el Ántrax Mental te ha consumido,
ahora el mundo solo es un plano claro oscuro
de falsedad bañada en alegría hipócrita,
pues la hermosura declarada solo era un vil
poster autografiado por manos haladas
por hilos de oro que al final son rotos solamente
por la muerte.

Amiga Parca, solamente tu sabrás lo que sabes y que
ahora me aqueja, comparte inteligencia con las personas
que te buscan, pues al fin y al cabo terminaran durmiendo
entre tus manos, préstales la respuesta a esa pregunta,
que martiria y cóbrales intereses por cada día que gastan
buscando algo que no existe.

Ántrax Mental que has quemado mi juicio,
lavaste mi pensamiento y me dejaste limpio,
ya sorpresas no hay, todo es esperado y predicho,
una muerte espiritual que ha secado las venas
de mi amada razón hoy me ha despedido sin
alguna prestación y me ha mandado a vacacionar
a los predios de mi amiga, que alegre me alza su
mano en señal de bienvenida.

Y con su beso sella lo que esta enfermedad me enseño.







Viviendo en blanco y negro...







jueves, septiembre 22, 2011 | By: AxlYinYang

Séptimo Acto: Enemigo Público.




Soy soy yo, lo creo y lo vivo.









Oigo las voces de una cruel sociedad,
queriendo corregir el camino impuesto por mí,
tachándome de escoria por no querer caminar
por donde mis abuelos caminaban,
escogí el lado de la cuerda de donde halar,
el lado oscuro y húmedo, con olor a tabaco,
donde la indiferencia es como jugar a las escondidas
y la indisciplina es una manera de ética,
me tachan de aburrido por encontrar cobijo en los libros,
no saben qué hacer al hundirse en las botellas y el escándalo,
se burlan de mi al suspirar con el viento
y al cantar con la luna, cuando ellos discriminan lo
decente y se dejan llevar por lo vano,
ignoran mi voz por que usa palabras extrañas,
pero ellos solo deforman el legado que
tanto nos costo.

Maldita sociedad encaminada a que te odie,
un día me serviste ahora eres la piedra en mis zapatos,
cambiamos el habito por la discordia,
la discordia por la vanidad y la vanidad se nos
ha encarnado a cada poro de nuestra piel
y cuando tratas de escapar de esa falsa realidad
superficial, te vuelves un enemigo de tu sociedad,
un anarca que solo busca expresar sus sueños
para consigo mismo y beber un
vino sentado a la orilla de un lago.

Enemigo Público que engalana la rutina,
que deshace el eslabón,
que llora lujuria y se seca en el valor,
Enemigo Público, amigo opresor,
que la mancha te guie en tu ajetreada labor.

Todo aquel que dañe los frutos de mis letras,
sufrirá el dolor que pueda causar,
todo aquel que encuentre amor en lo vano,
mi rechazo golpeara con furor,
todo aquel que dañe la piel de mis hojas,
este día cenara en el olvido,
todo aquel que manda a la mierda este texto,
al carajo su vida, al carajo su dios,
todo aquel que ignore estas letras,
con el Enemigo Publico esta noche dormirá.

Y ronco.




Siéntate y comamos Onigiris...