En honor a él,
por las largas noches de imaginación
y creatividad.
¡Carajo!
Hoy cuando siento más arraigadas las emociones a mi pecho,
medito furtivamente sobre los hechos que me llevaron a esto,
ser el centro de un coloso llamado sarcasmo,
por llevar el estandarte de mi pueblo en mi espalda,
he visto como la sangre logro evaporarse en mi
y a mis heridas solo acuden palabras de dolor,
veo constantemente el retrato del viejo mandón,
en las acciones que logro levantar por pura lealtad
y cedo trágicamente ante los sollozos de mi alma,
veo que aun hay humanidad en este hueco cascaron
y la sonrisa se dibuja con timidez en mi rostro,
las carcajadas se suicidaron junto a mi felicidad.
Pero aun así la gente me dice “Príncipe”,
esa venda de seda negra cubre sus ojos
y la absurda falsedad que les promete un mejor mañana,
les empeora el hoy, aceptando que yo los librare;
pobres ilusos, su incompetencia es su fortaleza,
pero aun así los envidio,
es fácil rezar y creer, es difícil aprender e ignorar,
todavía soy imperfecto y la gran pena acude a mi morada,
toma un poco de té y se pone a saltar en mi colchón.
Ese día hoy llego, la muerte está en la entrada,
dándole cuerda a su viejo reloj,
grano tras grano caen, él saborea la sequedad en su lengua,
la herejía que siempre de la mano le llevo,
hoy hizo maletas y huyo,
con su Cadillac, la Gioconda y parte de su riqueza,
es un poco cómico ver como acepta lo que creyó falso,
segundos antes de alejarse del lugar donde los actos valían,
ya nada importa la última visita empezó,
el sol se escondió entre las nubes,
el pobre cobarde solo cuela un ojo entre una nube anoréxica,
se empezaron a oír los pasos de mi amiga,
uno a uno, mientras empezaba a planear como
convertir cuarenta años de odio y tristeza,
en un porvenir adecuado para los que me llaman “Príncipe”,
que tediosa tarea cargar con penas ajenas.
¡Un momento algo anda mal!,
los pasos que tuvieron que terminar al
aproximarse a su morada continúan sonando,
cada vez más fuertes, golpean mi cabeza, de poco a fuerte,
de lento a rápido, de penetrante a absurdo,
la visita de ella no era para mi padre, viene por mí,
irónicamente todo tiene sentido ahora,
el rey mantenía un ritmo unisonó y práctico,
nadie se quejaba con él, las penas ajenas no le herían
y si le rozaban los impuestos cobrados servían de
alcohol y gaza, mientras que a mí me agrietaban,
como madera carcomida,
no tengo la talla de Rey, la capa y corona del viejo
nunca las pude llenar y mi vieja amiga me quiere
ahorrar un sufrimiento que tendré que aprender
a causar en esa escuela clandestina llamada herencia,
se abrió la puerta con tal brutalidad que creí que la muerte
se presentaría en forma de huracán,
es curioso, la forma en que se presento me hizo sonreír,
claro por fuera mi cara seguía templada,
frente a mi tenia al viejo Rey,
mi padre en su mano sostenía una reliquia familiar,
una vieja espada tallada en acero ancestral,
atestada de diamantes de todo color,
me hablo tan claro que creí que no era él.
“Mi carga no será la tuya, conmigo se irá mi reino,
contigo se irá tu gente, es curioso ver como quería
doblar la rama y la rama termino doblándome,
reparar una herida que trascendió el mismo tiempo
no será tarea de niños, pero le prometí a mi Dios que
no era el tuyo que me remediría antes de aceptar mi castigo,
pero tu camino es diferente al mío, después de meditar
largas horas en silencio y luego de derramar lagrimas
por montón, te veía salir del castillo con tu cara templada
y regresar a él con una mala sonrisa ocultada,
decidí no hacer tuya mi herencia, mi maldición,
un mundo de mierda que cree a la sombre de tu abuelo,
hijo mío aquí empieza tu aventura,
pues los justos que son muertos lo mejor les
espera al otro lado.
No será un adiós, será un Hasta Siempre…”
El viejo Rey con una sonrisa en su boca cayo,
las lagrimas no se ocultaron, salieron a abrazarme
y con un beso de amor mi frente sello.
Luego de eso me encuentro aquí, en esta sala de espera,
que brilla tal día de verano fuera, no me arrepiento de
nada,
pues morí como viví, sin sentir, más que el amor de mi padre
que quemaba mi existencia,
solo me pregunto qué fue de esa dulce pena que sentía
y que será del Príncipe que nunca fue Rey.
“Príncipe de la Dulce Pena”






2 comentarios:
:cry: Tiste..
u_u Princesa
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